En realidad lo hago para hacerme famosa. Es un hecho. Y que me paguen por no hacer nada. Y que me regalen muchas cosas a cambio de una mísera mención, y que me inviten a todos los sitios de moda. Mejor, que me paguen por ir a esos sitios a los que me muero por ir. Y hacerme de rogar.
Oh, la dulce vida de la blogger famosa.
Tengo otro blog, uno de moda, que no actualizo desde que me di cuenta de que era una gilipoyez pasajera, seguramente creada por esta ola de adolescentes que se creen expertas en moda. Yo soy una de ellas. La carrera que he dejado? Fashion Styling. Es el nombre que le han dado a tres clases que se han inventado para que niñatas como yo paguen el salario anual de un mileurista.
También lo dejé (el blog, aunque muy posiblemente también la carrera) por ese gran defecto que tengo de sobreexcitarme para seguidamente aburrirme al muy poco tiempo. He "sido" poeta, novelista, cantautora (sin el "canta"), joyera, pastelera, blogger, diseñadora... Y seguramente otras tantas cosas que he dejado sin terminar. Vamos, que le doy a este blog 2 semanas máximo.
En resumen, soy la típica adolescente que busca hacer algo con su tiempo (y si cuela lo de sacar tajada, pues que se le va a hacer). Y a partir de ahora voy a subir cualquier tontería que se me ocurra, ya que este es mi blog, y hago con el lo que me salga de los cojones. Y porque seguramente esté hablando sola.
Un beso corazones,
Silvia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario